Justin Fashanu: el césped como cárcel


El delantero inglés de los años 80 Justin Fashanu fue el primer futbolista en confesar públicamente su homosexualidad. Vivió tal tormento durante su carrera deportiva que decidió acabar con su vida en 1998, con 37 años de edad. Su lucha en medio de un entorno tan complicado sirve como ejemplo para muchos deportistas de hoy día. Este 2 de mayo se cumplieron 20 años de su muerte.

RODRIGO MARCIEL/REVISTA LÍBERO

Los psicólogos aseguran que los miedos internos suelen aparecer con fuerza si además, como suele ocurrir, llevan años dentro del cerebro de una persona. El silencio que les atrapa provoca mucho ruido cuando sus íntimos ya dejaron de estar cerca y es tarde para escuchar. En el mundo del deporte solemos situar a una estrella como alguien incapaz de sufrir, de pasar por malos momentos. Incluso es apartado sin que solo se sepa su dolor en el tramo final de su carrera. No hablamos de enfermedades, como en su caso fue el suicidio de Robert Enke en 2009 tras años de depresiones. Tampoco de miedo al fracaso profesional sino de un hecho que no permitió vivir en libertad a un jugador de la élite del fútbol inglés.

Un garaje como metáfora final de una carrera y sobre todo de una vida que pocos entendieron. Un lugar donde empiezan muchos recorridos pero fue en esta ocasión el sitio que eligió nuestro protagonista para dar un paso atrás definitivo. Justin Fashanu fue un jugador inglés que empezó a destacar con fuerza en las categorías inferiores del Norwich City a finales de los 70. Hermano de otro futbolista, John, hijos ambos de padres nigerianos. Era la época en la que no hacía mucho que había triunfado el Leeds de Don Revie. Un equipo que destacaba por su dureza, lleno de tipos fuertes y con el clásico carácter del vetusto fútbol británico. En la temporada 80-81, Fashanu consigue cerrar el traspaso más importante de su vida, irrumpe una nueva joya con aire fresco en el balompié inglés.

Había marcado 19 goles, uno de ellos elegido el mejor del año, y el gran Nottingham Forest llamó a su puerta para pagar un millón de libras. Cantidad nunca pagada por un jugador británico aterrizando en un lugar donde se cruzó con Brian Clough como manager. Clough, famoso en aquella etapa por su laborismo en contra de Margaret Thatcher, presumía de fichaje en medio de sus mejores años como técnico. Un Forest que había asombrado a medio mundo con sólo una Liga (1978) y justo después dos Copas de Europa consecutivas (1979 y 1980). Sin embargo, su fútbol moderno y vistoso no coincidía con algunas lagunas sociales de su entrenador.

“Si quieres una barra de pan, ¿Dónde vas? Al panadero, supongo. Si quieres una pierna de cordero, al carnicero. Entonces, ¿Por qué sigues yendo a esos malditos clubs de maricones?”

Los rumores sobre su vida personal empezaron a agobiar a Fashanu. Los gritos de ‘maricón, maricón’ y sus salidas nocturnas marcaban el día a día en los terrenos de juego. Clough, a pesar de ser simpatizante de la izquierda, se mostró intolerante con su jugador y así lo reconoció, arrepentido, en su autobiografía: “Si quieres una barra de pan, ¿Dónde vas? Al panadero, supongo. Si quieres una pierna de cordero, al carnicero. Entonces, ¿Por qué sigues yendo a esos malditos clubs de maricones?”, dijo Clough a Fashanu en el vestuario. Su camino para triunfar empezaba a estar minado en un lugar, el deporte de élite, donde confesar la homosexualidad, o al menos que sea un secreto a voces, puede suponer aún hoy en día una triste sentencia a una carrera.

Fashanu duró año y medio en el Nottingham. Su rendimiento en el terreno de juego estuvo lejos del millón que invirtió el Forest. “Ser negro ya era difícil y si a ello le sumas ser gay era aún más”, confesó en un reportaje televisivo su hermano John. La infancia de ambos tampoco ayudó ya que sus padres tuvieron que abandonar Inglaterra por problemas económicos cuando tenían cinco y seis años respectivamente. La vida de Justin Fashanu cambió para siempre cuando dejó el equipo de Clough. Su traspaso ya sólo costó 150.000 libras al Notts County, también de Nottingham, donde el declive ya era un hecho. Recurrió a un monasterio como vía de escape y es allí donde llega a dar sermones r intenta buscar respuestas a su vida.

Fashanu era como un barco atado a una piedra decían sus íntimos. Todo en su vida empezó a ser inestable. Lesiones de rodilla, despilfarro de dinero, accidentes de coche, salidas nocturnas y todo pasando por numerosos clubes de Inglaterra y Estados Unidos. En 1990, decide confesar su homosexualidad a The Sun, el tabloide más conocido de Reino Unido. Fashanu se deja ver en los medios e incluso cuenta que tuvo relaciones sexuales con dos ministros conservadores de la época. Años después confesó haber mentido sobre aquellas relaciones con políticos y pone rumbo de nuevo a Estados Unidos para ser entrenador.

“Me he dado cuenta de que ya he sido declarado culpable. No quiero dar más preocupaciones a mi familia y a mis amigos. Espero que el Jesús que amo me dé la bienvenida; al final en él encontraré la paz que nunca tuve”

En 1998, Fashanu es acusado de abuso sexual por un joven al que entrenaba en Maryland. Su vida ya estaba tan lejos del césped como lejos estuvo la comprensión de aquellos que le rodearon en sus inicios como profesional. Un 2 de mayo de 1998, con 37 años, Fashanu se suicida en un garaje de Londres donde deja una nota: “Me he dado cuenta de que ya he sido declarado culpable. No quiero dar más preocupaciones a mi familia y a mis amigos. Espero que el Jesús que amo me dé la bienvenida; al final en él encontraré la paz que nunca tuve”. Quizás aquellas palabras de Clough y otros muchos gestos vacíos fueron la semilla que hizo crecer una vida difícil. El deporte de hoy sigue en deuda con personas como Justin Fashanu. Pasará a la historia por ser el primer gay de la historia del fútbol en confesarlo pero, ni mucho menos, en serlo.

Festival Minuto 90
Minuto 90 es un festival de cine de fútbol organizado por la Asociación Cultural de Fútbol originalmente realizado en Lima. En 2016 fue realizado además Arequipa y Cusco. Así también se llevará a cabo en 2017 en las ciudades colombianas de Barranquilla y Bogotá. La Asociación pretende, con el apoyo de distintas entidades públicas y privadas, comunicar la culturalidad y humanidad del fútbol a través de actividades culturales gratuitas.
Suscríbete

Suscríbete para mantenerte informado

ingresar la información de manera correcta
Campo requerido
Website Security Test