O sea: podría haber sido penal (yo creo que sí, pero es una opinión más entre millones) pero este tipo de penales no se cobran en estas circunstancias. Nada que pueda ser discutido debe decidir dramáticamente el rumbo de un partido. Por eso es un dilema técnico. El principio en la justicia siempre es el mismo: presunción de inocencia. Y, ante la duda, abstenerse de condenar a alguien. Y Oliver, con su sanción, condenó a la Juventus.